10 jun. 2016

El G7 acuerda dejar de subvencionar a las energías fósiles (5.3 trillones USD/año)


El G7 ha acordado dejar de subvencionar a las energías fósiles para el año 2025, al tiempo que anunciaron tener la intención de seguir tomando medidas para conseguir el acuerdo de París. En concreto, consideran vital apostar por la energía limpia para alcanzar los objetivos climáticos y se comprometen a desarrollar estrategias a largo plazo para el uso de tecnología con bajas emisiones, y abandonar por completo los combustibles fósiles para fines del siglo.

En cifras, el ahorro es tremendo, y sin contar con los efectos que pueden atribuirse al avance del cambio climático por su uso. Por poner un ejemplo, solo en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), los subsidios a los combustibles fósiles en sus estados miembros rondan los 200 mil millones de dólares cada año. 

Una cifra que se dispara cuando las estimaciones las hace el Fondo Monetario Internacional (FMI), que calcula los subsidios, incluyendo el costo de los perjuicios atribuidos al calentamiento global, en unos 5.3 trillones de dólares cada año.
A día de hoy, las energías fósiles son subvencionadas por numerosos países industrializados, una realidad que choca con la decisión del G7, pero que al mismo tiempo puede ser una puerta abierta al cambio. De darse un paso de este tipo en favor de las energías verdes, sin duda, avanzaríamos en un asunto tan importante como es la coherencia política.

Porque de poco sirven las buenas intenciones ecologistas realizadas por los mandatarios cuando acuden a reuniones como la de la COP21, si luego mantienen un doble discurso que, simple y llanamente, desvela un gran engaño. Por lo tanto, la eliminación o no de las subvenciones será una prueba del algodón decisiva en nuestro avance hacia una sociedad baja en carbono. O, lo que es lo mismo, en favor de un planeta que pueda seguir siendo nuestro hogar.